El vuelo del charrán

Tue, 24/03/2009 - 19:30 in
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Hace mucho de mi última entrada en el blog. Después de la relativa rutina en la Antártida, donde a menudo era fácil encontrar un hueco de tiempo y de soledad para escribir algo, el fin de la campaña se precipitó a gran velocidad.

El cierre del campamento a contrarreloj, los ocho días de viaje hasta Madrid y las preparaciones del nuevo proyecto han llenado este mes de acontecimientos. Menos mal que José ha ido llenando el vacío de sietedehielo con crónicas desde nuestra querida Laponia.
Poco ha durado el tiempo aquí en Madrid ente Polo y Polo… Entre otras cosas he podido ver los comentarios que la gente fue dejando en la página mientras estaba en la BAE. Yo ahí, no tenía acceso a Internet y por eso no he respondido ninguno. Ahora, vuelvo y he alucinado. Da mucho gusto y alegría ver que hay alguien al otro lado de la pantalla.
Ahora iniciamos una nueva fase en este proyecto en el que José y yo nos hemos metido. Una simple idea surgida en una tienda de campaña durante una gran ventisca en la Patagonia, ha ido creciendo como una bola de nieve y nosotros mismos nos sorprendemos de la que hemos liado. Todo empezó con un tímido: ¿Y si diseñásemos siete viajes increíbles por el hielo? Ahora estamos a las puertas del segundo, contamos con algo más de apoyo (humano mucho, económico poco) pero cada vez con más ganas y motivación. A mí me resulta increíble la cantidad de gente que de manera desinteresada no está echando una mano. Colegas, familia, medios… Las visitas en esta web (también creada de manera desinteresada por amigos Atutiplen) se han disparado desde hace unos meses. Ahora hay más gente que conoce de qué va este rollo, y las zonas polares se están acercando un poquito con nuestras fotos y escritos.
El siguiente viaje empieza el uno de abril. Pretende recorrer la Isla de Spitzbergen de norte a sur en completa autonomía. Llevaremos comida para treinta y cinco días. Intentaremos actualizar nuestra posición con breves mensajes de texto enviados vía satélite, si todo va bien deberían aparecer en la web con cierta frecuencia. No tenemos mucha fe en nuestra capacidad informática pero haremos lo posible por ir dando algo de información. Si no lo logramos pues a la vuelta nos veremos todos en la librería Modesta y nos veremos unas fotos todos juntos y luego nos iremos de cañas que, en el fondo, es lo que nos gusta.
Cerca del campamento de la Península Byers (Isla Livingston, Antártida), había enormes colonias de charranes. Estos los podía ver y escuchar desde mi propia tienda. Los charranes posan los huevos sobre el suelo directamente sin hacer nido ni nada parecido. Cuando te aproximas el ruido de alerta que hacen es ensordecedor y es fácil que alguna madre fuera de sí se lance en picado para sacudirte un picotazo. Era gracioso ver a algunos científicos estudiando líquenes sentados en el suelo con un casco de escalada para prever los ataques. Estos mismos charranes también los he visto mil veces en Noruega y Groenlandia durante el verano ártico. El ave siempre ha llamado mi atención, recorre en un mismo año miles de kilómetros de polo a polo y se mueve entre la Antártida y el Ártico. Es el animal que hace la migración más larga del planeta. Ya tengo ganas de verlos de nuevo.

 

Bonito titulo y buena

Bonito titulo y buena entrada, como siempre.

Jose

Posted by José on Wed, 25/03/2009 - 09:24